Me reprochó algo que no entendí. Ahora pienso que le hice daño. Pasado el tiempo he vivido esa emoción o similar, a mí también me han hecho daño, consciente o inconsciente.
Nos encontramos por casualidad. Pasamos tiempo juntos. Nos aproximamos. Nos besamos. Nos estuvimos carteando.
En esos días conocí a otros dos chicos, en distintas circunstancias.
Sería una escena no creíble si se quisiera poner en un argumento, pero ocurrió. Me encontré con tres en una misma cita. Tuve que esquivar a dos de ellos.
Mi elección duró poco. Él buscaba la que pudiera ser su futura esposa. Fue demasiado deprisa. Eso me retrajo.
Salí con él un tiempo que no puedo recordar con exactitud. Hui de la relación, cuando saltaron las alarmas. Salí del trago con lágrimas que consiguieron desistiera del intento, pero mi instinto me advirtió de lo equivocado que era seguir con él.
Le dije a mi madre que si llamaban preguntando por mí no dijera dónde estaba. Me fui al pueblo de mi padre, con unos primos que tenían una niña pequeña.
Cuando regresé a mi casa, de esa persona no se habló nunca. Y yo no volví a saber de él.
No hay comentarios:
Publicar un comentario